Spotify es de pago

Spotify es de pago

Estudiante premium de spotify

Cada vez que alguien escucha una canción en Spotify, genera derechos de autor. Según este artículo de Hypebot, en agosto de 2020, Spotify pagaba a los titulares de derechos un total de entre 0,003 y 0,005 dólares por transmisión, es decir, entre ⅓ y ½ céntimo.
Para que quede claro, se trata del total pagado a todos los titulares de derechos sobre la canción, lo que incluye a los propietarios de la grabación maestra, ya sea un sello o un artista autodidacta, así como al compositor y a los editores. A diferencia de la mayoría de los tipos de uso de canciones, las transmisiones bajo demanda de servicios como Spotify, Apple Music, Tidal o Deezer obtienen tanto un derecho de ejecución (que se paga a los compositores directamente y a los editores) como un derecho mecánico (que se paga a los editores).
El porcentaje exacto que paga Spotify por cada emisión depende de varios factores, como el país y el tipo de cuenta de usuario (por ejemplo, Premium o gratuita), así como de los acuerdos que las grandes discográficas tengan directamente con el servicio. Y no es una ciencia exacta: como Spotify utiliza sus ingresos globales por suscripción prorrateados por stream por artista para informar de las tarifas de streaming, éstas podrían variar con el tiempo.

Soundclo…

A diferencia de Apple Music, Spotify ofrece una versión gratuita de su servicio con publicidad, lo que plantea la pregunta: ¿Deberías pagar por escuchar? Además de eliminar los anuncios que interrumpen el disfrute de la música, hay seis buenas razones para pagar 10 dólares al mes por Spotify Premium.
Se acabó el modo aleatorio La mayor razón para actualizarte si usas la aplicación móvil de Spotify en tu teléfono es la posibilidad de reproducir cualquier canción que quieras. Con la versión gratuita, estás obligado a escuchar en modo aleatorio en tu teléfono fuera de las 15 listas de reproducción a la carta. Con Spotify Premium en tu teléfono, puedes, por ejemplo, terminar una noche con Every Rose Has Its Thorn de Poison y Home Sweet Home de Motley Crue sin que las baladas power de Warrant, Whitesnake y Cinderella arruinen el momento. (El servicio gratuito de Spotify no te restringe al modo aleatorio, cabe destacar, cuando utilizas la aplicación de escritorio o tableta).
Duplica el placer de la tasa de bits Spotify Free te permite escuchar en calidad normal (96 kilobits por segundo) o alta (160 Kbps). Spotify Premium añade la calidad extrema de streaming a 320 Kbps, lo que puede hacer que la salida de audio sea mejor y más detallada si utilizas auriculares o altavoces de gama alta.

Cuenta de spotify

Se discute la neutralidad de este artículo. La discusión pertinente puede encontrarse en la página de discusión. Por favor, no elimine este mensaje hasta que se cumplan las condiciones para hacerlo. (Febrero de 2018) (Aprende cómo y cuándo eliminar este mensaje de la plantilla)
Spotify, una empresa de streaming de música, ha atraído importantes críticas desde su lanzamiento en 2008,[1] principalmente por la compensación a los artistas. A diferencia de las ventas físicas o las descargas, que pagan a los artistas un precio fijo por canción o álbum vendido, Spotify paga derechos basados en la “cuota de mercado” del artista, es decir, el número de streams de sus canciones como proporción del total de canciones transmitidas en el servicio. Spotify distribuye aproximadamente el 70% de sus ingresos totales a los titulares de los derechos, que luego pagan a los artistas en función de sus acuerdos individuales. Muchos artistas han criticado esta política, sobre todo Thom Yorke y Taylor Swift, que retiraron temporalmente su música del servicio.
Spotify se enfrenta a un escrutinio especial debido a su nivel de servicio gratuito, que permite a los usuarios escuchar gratis con anuncios entre las canciones. Este nivel ha provocado el retraso o la retirada del servicio de varios álbumes importantes. Spotify afirma que beneficia a la industria al alejar a los usuarios de la piratería y de las plataformas menos monetizadas y alentarlos a pasar a cuentas de pago. Los sellos discográficos se quedan con una gran cantidad de los ingresos de Spotify.

Familia spotify

El ataque más memorable, sin embargo, vino sin duda de Thom Yorke, de Radiohead. Hace cinco años, Yorke declaró a la publicación mexicana Sopitas su opinión de que “como músicos tenemos que luchar contra el asunto de Spotify”, antes de sugerir que la relación de la plataforma con la industria discográfica era similar al “último pedo desesperado de un cadáver moribundo”.
Sorprendentemente, para uno de los letristas más venerados de su generación, Yorke hablaba de forma tautológica (un cadáver, por su naturaleza, ya está muerto), quizá un signo de su irritación en el momento. También se equivocó de plano.  Desde la diatriba anti-Spotify de Yorke, la base de usuarios del servicio ha crecido más de un 400%, pasando de 36 millones de usuarios activos mensuales en 2013 a 191 millones en la actualidad; su base de suscriptores de pago, por su parte, ha aumentado más de un 1.300%, pasando de unos 6 millones a más de 87 millones.
El streaming, impulsado por Spotify, ha impulsado el crecimiento de la industria musical estadounidense durante tres años consecutivos. Y hace 12 meses, el material en solitario de Yorke se puso a disposición de los usuarios de Spotify por primera vez en cuatro años, lo que refleja una suavización general de la retórica anti-Spotify del campamento de Radiohead, además de otros artistas estrella como Taylor Swift y Black Keys.

Entradas relacionadas

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad